comunicación con tus hijos

Cómo mejorar la comunicación con tus hijos

Una buena comunicación con tus hijos será el primer paso para conseguir establecer las bases de un óptimo vínculo paterno-filial.

Nadie dijo que ser madre o padre fuera fácil. Es quizás el acto más responsable de nuestra vida y, por ello, debemos cuidar cada detalle en la relación con nuestros hijos. Es cierto que a veces es complicado compatibilizar la vida laboral con la familiar, pero con un pequeño esfuerzo es posible dedicarles a nuestros hijos no solo el tiempo, sino también la actitud que se merecen.

Esta pasa por el respeto, el saber hablar y escuchar. Con estas tres reglas de oro, será posible mejorar la comunicación con tus hijos y hacer que vuestra relación se torne más sana y fluida.

Consejos para mejorar la comunicación con tus hijos

¿Cómo mejorar la comunicación con los tuyos? Lo vemos a través de los siguientes puntos.

  1. Respeto y valoración. Cada persona es única y diferente. Y por ello no hay por qué educarlo para que repita patrones o haga lo mismo que los demás niños. Es importante conocer cuáles son sus gustos e intereses, aquello que les motiva, lo que les disgusta, apoyarles en sus decisiones y ayudarles a que consigan sus objetivos en la vida.
  1. Hilo comunicativo. Un buen hilo comunicativo con tu hijo es una potente herramienta para favorecer la relación. Comunícate con él a cualquier edad, habla de sentimientos, de amistades, de sexo… Y elige las palabras y el tono correcto en cada caso. ¡Te aseguramos que es la mejor herramienta para crear un buen vínculo entre padres e hijos!
  1. El arte de la escucha. Si es importante hablar, no lo es menos escuchar. Nuestros hijos tienen derecho a expresarse, sea cual sea su edad. Déjale hablar, escucha sus opiniones, deseos, quejas, sus sentimientos.
  1. No perder el control. Un error común a la hora de educar a nuestros hijos es la pérdida de control. Perder los nervios y recurrir al grito fácil puede traernos consecuencias negativas en la relación con nuestros hijos. Nosotros nos frustramos y ellos perderán la confianza en nosotros.
  1. Reconocimiento. Parece que siempre es más fácil fijarse en los defectos, para intentar corregirlos. Pero, ¿por qué no reconocer y premiar también los aciertos? Los halagos juegan un papel importante -y favorable- en su educación.
  1. Cuidar sin sobreproteger. Sobreproteger a un hijo desde edades tempranas tiene consecuencias negativas en su posterior desarrollo: generará una baja autoestima y la dificultad para tomar decisiones propias.
  1. No a las comparaciones. No hay nada peor que recurrir a la comparación. Tal y como dijimos más arriba, cada persona es única y diferente, y hay que aceptarla tal y como es.
  1. Nunca los limites. Dales alas para volar, potencia sus valores y ayúdales a llegar donde quieren. No los limites ni les pongas trabas en el camino.

Como habrás podido comprobar, la comunicación es un pilar fundamental en cualquier relación y, por supuesto, en las relaciones entre padres e hijos. ¿A qué esperas para poner en práctica estos consejos que te hemos dejado?

Imagen: Freepik.com

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