salud emocional

Importancia de la salud emocional de nuestros hijos

Conectar con tus hijos desde pequeños y entenderlos es la base para un buen desarrollo de su salud emocional.

Hablemos de salud emocional. Las personas emocionalmente sanas son capaces de establecer relaciones positivas con su entorno y sentirse bien consigo mismas. Consiguen mantener una armonía entre lo que hacen, piensan y sienten, y saben sobreponerse a las adversidades de la vida. Dos palabras más pueden ayudarnos a entender el concepto: autoconocimiento y empatía.

¿Por qué es importante educar emocionalmente a nuestros hijos desde pequeños? Tomémoslo como un entrenamiento. Si desde muy pequeños les ayudamos y les enseñamos a tomar contacto con sus emociones, de mayores tendrán más facilidad para gestionarlas en su vida diaria.

Educar la salud emocional

Como antes decíamos, la salud emocional es un aspecto muy importante en la educación de nuestros hijos. Educando en las emociones, les ayudamos a enfrentarse a los problemas, a reconocer sus propias emociones y gestionarlas (autoconocimiento), así como a saber reconocer las de los demás (empatía).

Un niño con inteligencia emocional tiene la autoestima alta, confianza en sí mismo, en sus capacidades, está motivado para afrontar retos y es capaz de mantener relaciones satisfactorias con sus allegados.

Pero para ello es necesario trabajar con ellos desde bien pequeños, ya que en las primeras edades los niños irán desarrollando su área cognitiva y afectiva. Es importante enseñarles a reconocer y gestionar emociones, compartirlas con los demás, y ayudarles a gestionar sus frustraciones. ¿Cómo hacerlo?

  1. Evita la sobreprotección. Los niños deben ir ganando en autonomía y aprender a enfrentarse a sus propias responsabilidades y frustraciones. Una sobreprotección puede traer como resultado chicos infantilizados en una edad que no le corresponde, y poco preparados emocionalmente.
  2. Potencia su autoestima. Ofréceles atención, cariño, haz que se sientan seguros. ¿Por qué no dedicas un rato diario a hacer actividades con él? Por ejemplo, un juego.
  3. Enséñales a reconocer las emociones y sentimientos y ayúdales a entenderlos como un proceso natural que debemos ser capaces de gestionar.
  4. Haz que aprendan a expresarse y a escuchar.
  5. Desarrolla su empatía. Puede hacerlo, por ejemplo, a través de un cuento, o narrándole experiencias propias.

En definitiva, el saber comunicarse y reconocer las emociones propias y ajenas es todo un aprendizaje que deberás trabajar con ellos desde bien pequeños, pero que les ayudará a ser felices y saber integrarse de una forma sana con sus amistades, su familia, y en general con la sociedad.  

Imagen: Freepik.com

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