dolor crónico

Dolor crónico y discapacidad

¿Sabías que el dolor crónico es la causa más común de discapacidad en Europa? El 17 de octubre se celebrará su día, el Día Mundial contra el Dolor.

El 17 de octubre se celebra, como cada año, el Día Mundial contra el Dolor, una iniciativa de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para destacar la necesidad de encontrar una solución contra el malestar y el sufrimiento físico que padecen a diario miles de personas en todo el mundo debido a distintas enfermedades.

Con este motivo, hemos querido hablar del dolor crónico, aquel que persiste en el tiempo, que no tiene aparente solución y que, en Europa, se estima como la causa más común de discapacidad entre la población.

Signos del dolor crónico

Muchas veces el dolor crónico se presenta con signos vegetativos: disminución o pérdida de apetito, pérdida de peso y de gusto por los alimentos, insomnio y otros trastornos del sueño, astenia, disminución de la líbido… Este tipo de síntomas suelen aparecer de forma gradual, pero al prolongarse en el tiempo arrastran a veces otras problemáticas psicológicas de mayor importancia como la ansiedad o la depresión. Un paciente con dolor crónico puede convertirse en una persona retraída, inactiva y con una tristeza generalizada que poco o nada ayudará en la resolución de su mal.

Pero, ¿por qué se produce el dolor crónico? Las causas son variadas, pero todas ellas relacionadas con algún tipo de enfermedad o lesión: cáncer, artritis, diabetes, hernia de disco, fibromialgia, cefaleas… Incluso una lesión leve puede conducir a cuadros de dolor generalizado y prolongado en el tiempo.

Evaluando el origen del dolor, el médico podrá aplicar tratamientos específicos, combinando a veces los fármacos con terapias alternativas o psicológicas. Un tratamiento temprano del dolor puede limitar o incluso prevenir una progresión hasta el dolor crónico.

Dolor crónico y discapacidad

Un estudio realizado en 2017 revelaba que un 15% de europeos entre 18 y 65 años presentaban algún tipo de discapacidad originada por una dolencia crónica. Si bien las causas diferían por países, en España la principal enfermedad asociada a la discapacidad es la depresión, seguida de la artritis y la ansiedad.

Y es que el dolor agudo y continuado (sea cual sea su causa) impide a quien lo padece ejercer una actividad laboral (incluso familiar) con la dedicación, eficacia y tiempo que se demanda actualmente. Según las características concretas de la enfermedad que produce el dolor, podríamos hablar de discapacidad parcial, total, absoluta, o Gran Invalidez:

  • Discapacidad parcial: Se puede desempeñar un puesto de trabajo pero con limitaciones.
  • Discapacidad total: Incapacita para realizar ciertos tipos de profesión, pero permite trabajar en otros compatibles con la enfermedad.
  • Discapacidad absoluta: No se puede desempeñar ningún tipo de trabajo.
  • Gran Invalidez: Cuando además se necesita una tercera persona para la ayuda en las tareas diarias.

Por todo ello, es importante dar visibilidad a un mal que afecta a miles de personas y para el que, de momento, no existe un tratamiento 100% efectivo.

Imagen: Freepik.com

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