artritis y artrosis

Artritis y artrosis: en qué se diferencian

Ambas son enfermedades reumáticas, pero poco o nada tienen que ver en cuanto a su origen y tratamiento. Repasamos sus principales diferencias.

Generalmente suele hablarse de artritis y artrosis como si fueran la misma enfermedad. Sin embargo, aunque ambas pueden afectar a cualquier articulación del cuerpo y suelen darse con más frecuencia en mujeres que en hombres, son totalmente diferentes en cuanto a su origen, sintomatología y tratamiento.

Comencemos por una definición de las dos enfermedades:

  • La artritis es una inflamación de la membrana sinovial que recubre las articulaciones. En algunos casos puede ser una enfermedad crónica, y engloba en sí otras patologías paralelas como la artritis reumatoide, la infecciosa o la gota.
  • La artrosis está más relacionada con el desgaste y envejecimiento de las articulaciones. El cartílago presente entre los huesos y la articulación tiende a ir desapareciendo, y el roce entre hueso y articulaciones es lo que provoca la tan común pérdida de flexibilidad y el dolor.

Diferencias entre artritis y artrosis

Como decíamos, artritis y artrosis pueden afectar a cualquier articulación del cuerpo. Sin embargo, lo hacen de forma diferente y esto se percibe ya desde los primeros síntomas:

  • Las dos afecciones producen dolor, pero es un dolor diferente: en la artritis es constante, y en la artrosis hablaríamos de un dolor más puntual al mover las articulaciones, que suele mejorar al dejarlas en reposo.
  • La artrosis suele afectar principalmente a manos, rodillas, caderas, pies y columna. En el caso de la artritis dependerá del tipo: la artritis reumatoide suele localizarse en manos y dedos, mientras que por ejemplo la gota afecta a pies, tobillos y rodillas.
  • La artritis puede ir acompañada de otros síntomas como la fiebre o el cansancio, mientras que la artrosis afecta exclusivamente a las articulaciones. Y aunque ambas acaban deformando las articulaciones, en el caso de la artritis estas suelen aparecer rojas y con hinchazón, mientras que la artrosis viene acompañada de una falta de movilidad en la zona afectada.

No solo su sintomatología, sino también el origen de las dos enfermedades es diferente. La artrosis está relacionada con el envejecimiento, por lo que es más común que aparezca a partir de los 45 años en mujeres, y en torno a los 60 en hombres. El sobreesfuerzo o la obesidad también pueden ser causantes de la enfermedad.

En el caso de la artritis, las causas pueden ser muy variadas: puede deberse a infecciones, a enfermedades autoinmunes, o ser originada por traumatismos producidos por un golpe fuerte. Por ello para detectarla es necesario recurrir a pruebas específicas y análisis, mientras que la artrosis viene generalmente determinada por la exploración física del especialista médico.

Ante dos patologías diferentes, los tratamientos también son distintos. ¿Cómo se tratan ambas enfermedades? La artritis se trata con antiinflamatorios, y según los casos, con antibióticos o fármacos antirreumáticos. El reposo será fundamental en el tratamiento.

La artrosis recurre a tratamientos que calmen el dolor, ya que es una enfermedad que no tiene cura: analgésicos, antiinflamatorios… Es muy importante evitar la obesidad y realizar ejercicio físico diario, como por ejemplo nadar o caminar.

En los dos casos, y este sí es un punto en común entre artritis y artrosis, será el reumatólogo el especialista médico que se encargue del diagnóstico.

Imagen: Freepik.com

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