fecundación in vitro

FIV: Qué es la fecundación in vitro

La FIV o fecundación in vitro es una técnica de laboratorio que consiste en la unión del óvulo con el espermatozoide.  

Seguramente más de una vez hayáis oído hablar de estas siglas: FIV. Son las iniciales de fecundación in vitro, un tratamiento de reproducción asistida sobre el que vamos a profundizar a lo largo de este post.

La fecundación in vitro es una técnica que permite conseguir la unión de óvulo y espermatozoide en laboratorio, con el fin de obtener embriones que puedan transferirse al útero materno. ¿Cuándo se lleva a cabo? Cuando una mujer tiene serias dificultades para quedarse embarazada y han fallado otras técnicas de fecundación menos costosas. También puede recomendarse este tratamiento cuando existe una cantidad insuficiente de espermatozoides o cuando hay obstrucción en las trompas de Falopio.

No debe confundirse con la llamada inseminación artificial, un proceso muy diferente en que el embrión se gesta en el interior de los genitales femeninos. En la inseminación artificial estaríamos hablando de una fecundación en vivo, mientras que la FIV es un proceso de laboratorio.

Fases de la fecundación in vitro

Tras una exhaustiva evaluación de la paciente, el proceso de fecundación in vitro se dividirá en varias fases que describimos a continuación:

  1. Estimulación ovárica. En esta fase se administra una medicación hormonal a la paciente, con el objetivo de estimular los ovarios para que produzcan más ovocitos, y así obtener un mayor número de óvulos de buena calidad. Esta fase se inicia en los primeros días de la regla y durante un período de entre aproximadamente 10 y 20 días. Durante este período se realizan distintos controles para evaluar los niveles hormonales y comprobar que el crecimiento y evolución de los folículos es adecuado.
  2. Punción folicular. Cuando los folículos tienen un tamaño óptimo, se realiza una sencilla intervención con sedación, que consiste en la punción de los ovarios para extraer el líquido que contienen los folículos. Este líquido será posteriormente analizado en el laboratorio para encontrar los óvulos. Por otro lado, en esta segunda fase también es necesario hacer una muestra de semen (de la pareja o donante) que confirme su posterior capacitación.
  3. Fecundación. Una vez se cuenta con los óvulos y los espermatozoides, se procederá a la fecundación in vitro propiamente dicha. En laboratorio se realizará la unión de ambos para que se produzca la fecundación. Este proceso puede realizarse por la técnica de FIV convencional, o por la llamada ICSI, que es una microinyección intracitoplasmática que consiste en introducir un espermatozoide vivo dentro del óvulo. En cualquier caso, los embriones resultantes serán controlados y clasificados a diario.
  4. Transferencia embrionaria. A través de un proceso rápido, sencillo e indoloro, se realizará la introducción del embrión o embriones seleccionados en el útero materno. Unos 14 días después de la transferencia, se realizará el test de embarazo.
  5. Vitrificación de embriones. Para poder ser transferidos en un ciclo posterior, y sin necesidad de recurrir de nuevo a la estimulación ovárica, se realiza una última fase de congelación o vitrificación de los embriones restantes no utilizados.

Todas estas fases de la FIV son comunes, y sin embargo cada caso es diferente. Por ello, nadie mejor que tu ginecólogo o un médico especializado para orientarte sobre todo el proceso.

Imagen: Freepik.com

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