hipo

Qué produce el hipo y cómo solucionarlo

Súbito, involuntario, molesto a veces. Así es el hipo. ¿Sabes por qué se produce? Y, lo más importante, ¿cómo pararlo?

A todos nos ha pasado alguna vez. Episodios de hipo incontrolables, que aparecen de repente y que no sabemos cómo parar. El hipo es un movimiento involuntario y reiterado de nuestro diafragma, un músculo ubicado entre el pecho y el abdomen que se contrae de forma continua y rítmica para ayudarnos a respirar.

Si el diafragma se altera (por ejemplo, al inhalar y exhalar más rápido de lo normal) provoca una entrada del aire de manera repentina en la garganta, chocando contra la laringe. En consecuencia se produce el cierre de las cuerdas vocales, que dan lugar al tan característico chirrido del hipo.

Entre las causas más frecuentes del hipo se encuentran:

  • Una irritación del diafragma.
  • Desórdenes estomacales o una irritación en la garganta.
  • Episodios de nerviosismo y/o ansiedad.
  • Cambios de temperatura.
  • Comer demasiado rápido.

Incluso el consumo excesivo de alcohol y alimentos picantes puede desencadenarlo. En todo caso, este pequeño trastorno no suele tener la menor importancia y generalmente suele desaparecer a los pocos minutos. Solo en casos específicos, si el hipo acompaña al paciente durante periodos más largos de tiempo, estaríamos hablando de afecciones más serias, gástricas, metabólicas o neurológicas.

Soluciones eficaces contra el hipo

Aunque no existe ningún tratamiento médico contra el hipo, sí hay numerosos remedios caseros que suelen ser eficaces a la hora de pararlo.

  1. Uno de los remedios más eficaces contra el hipo consiste en beber unos 10 sorbos pequeños de agua sin hacer ninguna pausa. Incluso si puede hacerse aguantando la respiración, mejor.
  2. Beber agua con el cuerpo inclinado hacia delante.
  3. Aguantar la respiración durante unos segundos, y soltar el aire lentamente. Repetir este proceso unas cuantas veces.
  4. Respirar de forma pausada dentro de una bolsa de papel (algo parecido a lo estipulado ante casos de ansiedad).
  5. Expulsar el aire con la boca y la nariz totalmente cerradas, lo que se conoce con el nombre de maniobra de Valsalva.
  6. Tomar una cucharada de azúcar, limón o vinagre.
  7. Recibir un golpe en la espalda de forma imprevista.
  8. En algunos casos se habla de un susto cuando la persona con hipo está desprevenida.

Debemos decir que todos estos remedios no cuentan con el apoyo de la comunidad científica, si bien suelen ser efectivos y solucionar en muchas ocasiones el tan corriente movimiento compulsivo que conforma el hipo.

Imagen: Freepik.com

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